Google Chrome 11: además de la nueva posibilidad de sincronizar contraseñas -que se activa automáticamente si teníamos la sincronización con la cuenta de Google activada-, una de las principales novedades es la traducción automática. Ahora Chrome, tan pronto como el usuario visite un sitio cuyo idioma no concuerde con el predeterminado del navegador, traducirá el contenido. Siempre se puede volver a la versión en idioma original haciendo clic en el botón [No traducir más] de la barra de información azul del extremo superior de la pantalla, aunque la opción funciona bien en búsquedas o sitios ocasionales.
La traducción, en todos los casos, fue muy precisa y agradable. Por otra parte, se ha actualizado el motor de JavaScript V8 (CrankShaft), por lo que la velocidad en ese apartado, según datos oficiales, se ha visto incrementada en un 66%. Además, las pestañas ahora se ejecutan en procesos aislados (técnica conocida como sandboxing), lo cual suma estabilidad y seguridad. Y, por último, se ha agregado la aceleración por hardware de video, lo que mejora sustancialmente la ejecución de juegos en línea y software como servicio (SaaS) en general.
